<< ver todos los archivos de José Ferrero

texto5

José Ferrero Villares. Ver y no ver
(“A propósito de la deconstrucción”
Archivo Territorio Histórico de Álava  20-1-00// 20-2-00)
Desde que Baldessari, John Hilliard y Richard Prince iniciaran, allá por los
años setenta, su obra artística, la posibilidad de una práctica fotográfica que,
en lugar de hablar del mundo, hable de la propia Fotografía, ha ido asentándose
cada vez más en el panorama artístico, hasta el extremo de convertirse en un
aspecto fundamental de la creación contemporánea.
José Ferrero bebe de las fuentes de los artistas citados y presenta una serie de imágenes que nos confrontan con lo artificial y artificioso de la fotografía. El fin no es otro que romper el cristal de esa ventana al mundo que la imagen fotográfica ha pretendido siempre ser y demostrar que lo que vemos no es un fragmento del mundo, sino un producto cultural que tiende a sustituir ese mundo.
Para lograrlo, Ferrero propone una serie de imágenes que rompen con la función que, como tales, tienen socialmente asignadas y, con ello, hacen patente su verdadera naturaleza. Si la fotografía muestra, Ferrero nos sitúa ante la disyuntiva, en una misma imagen, de ver y no-ver.
La colocación de un círculo blanco sobre el punto de fuga en Centro de interés hace que seamos conscientes, al mismo tiempo, de la técnica de representación del espacio (la perspectiva geométrica se basa, justamente, en ese punto de fuga) y del hecho de que lo que vemos es una superficie y no un espacio tridimensional.
En Restaurante de carretera las convenciones de construcción de la imagen están invertidas (un método utilizado reiteradamente por John Hilliard). En el panel izquierdo del díptico, las formas de lo que el título anuncia son perceptibles solamente en los bordes, mientras el centro aparece cubierto por un cuadrado blanco. En el derecho, el juego se invierte y el juego consiste en la posibilidad de mirar a través de una serie de supuestos agujeros en una superficie blanca.
Con todos estos recursos, Ferrero establece un juego a la contra, que sitúa al espectador en una posición incómoda, que le obliga a romper con sus planteamientos previos (esto es una galería fotográfica, lo que voy a ver son fotografías y las fotografías son…) y replantearse totalmente su relación con la imagen.
Por Ramón Esparza