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Pablo López Carballo, «La Noche inicial».
La noche, lejos de cualquier consideración temporal (hoy día la tecnología ha borrado la concepción de tiempo),
es un espacio, no medible en temporalidad.
A menudo se la define en contraposición al día (DRAE. 1. f. Tiempo en que falta la claridad del día.) pero tiene
autonomía por sí misma. No es necesario contraponerla al día y recalcar ausencias. Es el principio, entendido
como inicio de algo, como punto de partida del acto creativo.
La noche es un espacio vacío, así ve la noche el poeta Hugo Mujica, en donde la proclama

NOCHE DE ARENA:
Noche de arena
todo es igual, y sobre tanta
desnudez
cada paso es huella
noche de arena, todo es igual
y nunca me sentí tan extranjero
noche de arena huellas de paso.
La noche es el espacio sobre el que comenzar a actuar, donde desarrollar la experimentación. La tradición fue asimilada en las horas de luz. En la noche lo más mínimo se hace perceptible. No hay ningún engaño, no es un espacio alucinatorio, ni irreal, la realidad permanece, no es perceptible pero bien es cierto que está ahí. Es tan difícilmente reconocible y perceptible como en momentos de máxima iluminación.
Retomando la idea de Foucault, la presencia se oculta tras sus gestos de sus propias miradas, disolviéndose; solo queda un destello que remite a otro destello.
No es el espacio para la abstracción ni para la figuración, como dice Valente sobre
Tàpies, “La forma no figura: es. La forma es la materia. La materia (la materia en el cuadro o en la composición) no es sustentáculo de nada sobreimpuesto. No es materia de ninguna forma sino forma absoluta de sí […] Tàpies devuelve así a la materia misma todo el movimiento de la creación”.
Hay creadores que persiguen el silencio, o la iluminación, pero la noche es el espacio vacío donde comienza la creación, donde la forma se puede mostrar en sí misma.
En un tiempo donde lo único ratificable es que no existen las verdades absolutas, el color pierde su condición. El color se convierte en volumen o temperatura pero sobre todo pasa a ser una forma.
En otras creaciones se acude a la mezcla de materiales, o de artes, en esta ocasión se reivindica la pintura mientras se sitúa la obra, la pintura y el autor en el espacio.