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ficha

(Reinosa, Cantabria, 1961)
Los inicios de la carrera artística de Jesús Max están estrechamente ligados al proyecto A UA CRAG / Colectivo de
Acción Artística y Espacio Alternativo, del que fue miembro fundador, en mayo de 1985, tras la exposición
Pintura/Fotografía (Claustro del santuario de San Pedro Regalado, La Aguilera, Burgos).
El grupo, con sede en Aranda del Duero, lo constituyó junto a Rufo Criado, Néstor Sanmiguel, Miquel Cid, Alejandro
Martínez, Julián Valle, Clemente Rodero, Pepe Ortega, Javier Yarza y Rafael Lamata, algunos de los cuales se
añadieron momentos después de su creación y otros lo abandonaron antes de su completa disolución, acaecida en
1996.

Su ideario de grupo se materializaba fundamentalmente en dos aspectos: su proyección a través de exposiciones nacionales e internacionales, en especial sus intercambios con otros grupos europeos (Le génie de la Bastille, París, Kunst & Complex, Rotterdam; Inter Le/Lieu, Quebec); y el mantenimiento de su propio Espacio-Galería (1985-1991), en el que presentaban sus trabajos pero también lo ofrecían a otros artistas con los que pretendían tender lazos de diálogo artístico. Allí realizaron talleres y actividades públicas destinadas a la divulgación del arte, su práctica y su percepción mediante conferencias, debates y cursos, como las Escuelas de verano y las Jornadas pedagógicas. Desde la galería llevaron a cabo la autoedición de sus publicaciones y catálogos y también les sirvió como plataforma con la que asistir a ARCO en las ediciones de 1988, 1989 y 1990, en las cuales Max estuvo representado. Jesús Max participó en todas las exposiciones nacionales del grupo y en las internacionales, a excepción de Al otro lado de las costillas (Mail Centre de Québec, Canadá, 1995), la cual significó su última muestra como colectivo. En todas ellas, el grueso del trabajo de Jesús Max, como el del resto de sus compañeros, eran trabajos específicos circunscritos al propio contexto y a las condiciones de las salas (una nave industrial, una galería, una abadía románica, etc.).
Desde sus inicios en A UA CRAG, Jesús Max se ha enfrentado a la práctica artística desde la pintura. Su pintura figurativa de regusto neoexpresionista de mediados de los años ochenta – El melancólico, La seductora, El asesino y La vida es ansi, presentes en la exposición A UA CRAG itinerante. 1985-1987 (distintas provincias de Castilla y León, 1987) y en Fenomenología postindustrial (1988)– dejaba entrever su deuda y admiración por los artistas alemanes tales como Polke, Baselitz, Kipenberger, el checo Dokoupil y los ejemplos de la transvarguardia italiana Francesco Clemente y Enzo Cucchi. En el catálogo de aquella exposición itinerante publicó el texto “Apuntes para una teoría del arte” en el que señalaba a modo de silogismos su idea de la pintura: “Las cosas son los que son. La pintura representa cosas. La pintura es lo que representa. Además de eso es sólo pintura. Sobre la pintura se dicen muchas tonterías… El entusiasmo sí es una cosa seria. Al entusiasmo yo lo llamo energía… Si lo cotidiano aburre es inútil”.
Jesús Max ya entonces defendía un arte que se expresa en clave. En seguida incorporó a su trabajo palabras significantes, fotografías (Balanza del infante, 1988; Patio germánico, 1989) y recursos gráficos extraídos del ámbito publicitario y de la cultura popular y de masas, que dimensionaba y que resignificaba, como ilustran las obras Héroes (1990) y REM (1991). Su pintura se cargó de ironía, humor y eclecticismo en su devenir complejo, tanto en su presentación (muchos de ellos son polípticos) como en sus contenidos, pues sus trabajos se basaban en la oposición de imágenes y caracteres y en la puesta en juego de pintura, texto y objetos. Esto se advierte en la obra El secreto del Papa (A UA CRAG. Le génie de la Bastille, Fábrica Moradillo, Aranda de Duero, 1990), con la inclusión de un tobogán; en Wonderland (1993): una instalación compuesta por una mesa y dos fotografías unidas por su reverso dispuesta ante tres lienzos; en Las estrategias del dolor (A UA CRAG. Geografía. Métodos, 1994), donde sobre una cama descansaba el artefacto antidolor; así como en las piezas de Feeling realizadas para A(rt)ssenede (Assenede, Bélgica, 1992): las frases What´s excellent is free y What´s is necessary is expensive estaban inscritas en una estructura de madera, a la manera de paneles, acompañadas con imágenes de vegetales y con una quesera de cristal. Repitió dichas estructuras de madera en las obras que ideó para la muestra De idiomas desiguales/ Uit Ongelijke Talen (Aranda de Duero y Rotterdam, 1993). Esta práctica del arte por parte de Jesús Max respondía a su consideración de la pintura como un objeto escultórico, pues entiende la pintura como una entidad en sí misma, no como mero soporte. En su decantación por el lado trascendente de la pintura, su interés se dirige al resultado final, hacia la iconografía resultante, y no al proceso ni a las técnicas.
Max abandonó A UA CRAG en 1995, momento en el que se trasladó a vivir a Los Angeles. Allí por un imperativo casi espacial, como el propio artista reconoce, se ha concentrado en la práctica de una figuración sintética en sus soluciones e irónica y referencial en sus contenidos; véase esto como una continuación lógica de los últimos trabajos que realizó con el grupo. Aun así, su trabajo desde entonces se sustenta en la formulación de un nuevo imaginario iconográfico, dominado por seres o elementos extraídos del cómico o los dibujos animados, reducidos a globos oculares, formas redondeadas como senos femeninos, pero también por estructuras orgánicas humanas, calaveras e incluso bombillas y mobiliario, como su serie Lo que ahora está ya no soy yo (1997) y La barraca del coronel Kurtz (1997), Esplendor fluido I (1996) y Colapso (1996). Max ha desarrollado estos motivos hasta insertarlos en composiciones más complejas, sobre fondos que imitan papel pintado de rayas o floreado, como Spy (1999) o The Truth (2000), o paisajes imaginados: Two stranger in the museum (2000), Last summer in the country house (2003), Spellbound (2003), Titan (2006). Las características de estos trabajos son el empleo de colores planos y saturados (Madonna, 2001; Get away, 2001), la tendencia a composiciones abigarradas y la superposición de objetos o motivos ornamentales a la manera de siluetas o calcos: The uncanny spectacle of conterporary art (2007), The great awakening (2007) y los trípticos Gold y Asia (ambos de 2000-2001) y Braids (2004). En estos tres últimos trabajos las alusiones al sexos son explícitas, pues, tal y como el propio artista ha afirmado, éste es uno de los temas sobre los que versa su obra, junto con la muerte y el significado de la existencia (The Sweetest Kiss, 2006). También, Max ha señalado que su intención artística es compartir con el público al menos una parte significativa de la fascinación que él siente ante el mundo real y sus misterios, y no duda en aceptar como calificativo de su pintura el término inquietante.
En los últimos años se advierte en su pintura tanto una vuelta a una figuración extrema, a veces fría, como ocurre en la serie Great Queen (2006), como una insistencia en la acumulación de referencias a la cultura de masas que acentúa la complejidad conceptual de su trabajo: The age of reason (2009). En los últimos años en su pintura y en sus dibujos ha entrado en juego una nueva iconografía basada en el mundo objetual de un laboratorio científico, como ilustran la serie The Age of the Monsters (2008), Purity (2008), The Lovely Bunch (2009) y Rug (2010). Además, bajo el signo de la ironía y la subversión ha pintado una serie de obras a partir de la lectura del trabajo de otros artistas, sean primitivos del Renacimiento centroeuropeo o paisajistas kitsch norteamericanos: Paradise (after Albert Bierstadt) 2009, Demagogue (after George Catlin), 2008, The Deseased Lovers (after The Master of the Upper Rhine) 2010.
Desde que se instaló en Los Ángeles, su obra se ha visto en diversas exposiciones individuales, las cuales han dado cuenta de la evolución de su trabajo y sus inquietudes pictóricas: La barraca del coronel Kurtz (Espacio Caja Burgos, 1997), The Uneasy Lounge (Santa Mónica, California, 2000), The South Bay Series (AELE/Evelyn Botella Gallery, 2004), La era de la Madonna (Constelación Arte, itinerante por diferentes provincias de Castilla y León, 2008) y Zeigeist (Evelyn Botella Gallery, 2008).
Rocío Robles Tardío